viernes, 31 de octubre de 2008
Los recuerdos perseguidores
Hace unos años perdimos la fé. quisimos comprarnos todo lo que veíamos y no pudimos hacerlo. Quisimos enamorarnos y nos cortamos con las espinas del dolor. Hace un tiempo que venimos persiguiendo un montón de sueños, quisimos ser lo que ahora creemos ser. Entendimos en el pasado que los sueños podrían ser la realidad del futuro. Dormimos en la intemperie y jugamos a darnos golpes directos en el pecho. Escribir, leer, ver cine, todo como salvajes, como si el mañana fuese un día remoto de un calendario que no nos enseñaron a leer en la escuela. Las cercertzas son los recuerdos que emergen y que no callan ante nada. Son perseguidores porque son fantasmas en la noche, que no quiren dejarnos dormir en paz. Despiertas y das la vuelta la almohada y dices, ¡mejor me levanto!
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1 comentarios:
Quizás no puede ser de otra manera, quizás aunque quisiéramos escaparnos en el plural para sentarnos en el palco, tengamos que poner el cuerpo en singular y "al modo" en el que se hace la vida: sudar la camiseta, llorar y doler a nombre propio. Aunque el:
¡mejor me levanto! sea un velo del caído. Y así y todo nos gusta.
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